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Su primer bebé ?
Guía de supervivencia para
las primeras semanas

Mucho se ha escrito sobre la mejor manera de enfrentar las primeras y difíciles semanas con un recién nacido en casa. El problema es, quién se toma el tiempo necesario para leer ese cúmulo de información? Esta pequeña guía es un compendio de la información más básica e importante para padres sin experiencia previa.

Cuando llega a casa se encuentra con que su bebé produce algunos ruidos extraños; la mayoría son normales

En el hospital, su bebé ha sido cuidadosamente examinado por un pediatra, quien probablemente compartirá con usted cualquier información curiosa, tal como marcas de nacimiento en su cuerpo o si la forma de su cabeza es más puntiaguda que el común. Luego, al llegar a casa, su bebé produce algunos ruidos extraños o tiene algún comportamiento inesperado. No se asuste, la mayor parte de todo esto es perfectamente normal.

El remanente del cordón umbilical le parecerá posiblemente demasiado negro y de aspecto desagradable para un niño tan pequeño. Es normal y se desprenderá en poco más de 3 semanas. Mientras tanto, manténga el área limpia (doble el pañal cuidando de hacerlo por abajo del mismo), seca (incluya esta área en el baño con esponja únicamente hasta que el cordón se haya desprendido) y aplique alcohol en la base dos veces al día.

Su bebé devuelve parte del recién ingerido alimento. Nada de qué preocuparse: solo mantenga una buena cantidad de pañitos limpios a la mano. Dos maneras efectivas de minimizar esto es hacerlo eructar cada tres o cinco minutos durante el período de alimentación y poner al bebé en posición vertical tan pronto como termina en su silla o su coche.

Establezca una rutina tan pronto como le sea posible: báñelo, vístalo, juegue con él y dele su paseo en coche a la misma hora

El color del popó: al inicio tiene una apariencia negro verduzca y luego toma tonos de verde, amarillo y café y puede aparecer pastosa, más líquida y de mal aspecto. A pesar de lo curiosa como se lo parezca, es normal. Una ventaja de las madres que amamantan a sus hijos: las deposiciones por lo general no tienen ningún olor.

Usted no se imagina qué tan a menudo estará pendiente de la respiración de su bebé. Cualquier cosa por debajo de 60 inspiraciones por minuto es normal, como también lo son las pequeñas pausas de alrededor de 6 segundos. Observe cualquier dificultad o respiración muy rápida pues podrían indicar un problema respiratorio.

Bañar a su recién nacido es todo un reto. Puede hacerlo ya sea sosteniéndolo dentro de una tina plástica o dándole un baño con esponja o trapo húmedo sobre la mesa de cambiarlo. Los bebés necesitan un baño completo solo una o dos veces por semana pero necesitan ser limpiados cuidadosamente todos los días. Esto significa lavar su cabeza, la cara y las partes inferiores.

Asegúrese de que haya comido (pero no inmediatamente antes del baño), que el cuarto esté a una temperatura agradable y que tiene a mano todo lo que vaya a necesitar (no puede desatenderlo ni un segundo para traer algo que haya olvidado).

Aplique shampoo primero a su cuero cabelludo y cuide que al lavarle el agua no llegue a sus ojos. Sosteniendo su cabeza, efectúe el procedimiento desde arriba hacia abajo. Al hacerlo, asegúrese de limpiar bien los lugares menos expuestos. Asegúrese de lavar bien su cara sobre todo alrededor de su boca. Los restos de leche o alimento devuelto pueden causar irritación. Limpie sus pestañas y debajo de su barbilla. Enjuáguelo muy bien y tiéndalo sobre una toalla para secarlo.

A través de la noche. En vista de que su pequeño estomaguito no puede almacenar mucha leche, los bebés requieren ser alimentados frecuentemente y ello es una de las razones para despertar a menudo. A pesar de ello es conveniente empezar a crear un horario que regule sus necesidades.

  • Establezca una rutina lo más pronto posible: báñelo, vístalo, juegue con él y dele su paseo en coche aproximadamente a la misma hora todos los días.

  • Ponga a su bebé en la cuna cuando está soñoliento. Esto le permitirá aprender a conciliar el sueño por sí mismo y a asociar su cuna con la hora de dormir.

Haga que los períodos de alimentación durante la noche sean lo más cortos posible. Cuando llore, atiéndale inmediatamente en vez de esperar a que llore desconsoladamente. No juegue con él ni le hable en los períodos de alimentación por la noche. Acuéstelo con usted en su cama si desea que vuelva a concilicar el sueño lo más pronto posible.

No trate de hablar en susurros ni que todo esté absolutamente en calma cuando él duerme. Debe acostumbrarse al ruido normal de su casa pues de lo contrario, después no podrá conciliar el sueño si no es bajo estas condiciones.

Tranquilizando a su bebé cuando llora. El llanto es la única manera que tiene su bebé de comunicarse con usted. Su misión ? Saber qué está tratando de decirle. Está hambriento ? Tiene frío o calor ? Está desarreglada su ropa o sus cobijas ? Está su pañal sucio ? Hay mucha luz o mucho ruido ? Estará enfermo ?

Si usted descarta todas esas razones y aún continúa llorando, trate lo siguiente:

  • Déle palmaditas sobre su espalda o frote la misma

  • Camine a través del cuarto con su bebé en brazos

  • Ofrézcale el pecho o utilice una chupeta

  • Arrópelo con una cobijita

Todos los bebés tienen sus períodos difíciles durante el día. A pesar de que consolar a su bebé pueda parecer exasperante, responda siempre a su llanto. Usted no está malcriando a su bebé si le presta atención, y si usted acude en su ayuda, al final tendrá menos llantos.

Las primeras seis semanas pueden ser una verdadera odisea. Usted y su bebé están conociéndose uno al otro, y usted y su pareja se están ajustando a su nuevo rol. Disfrútelas pensando que justo alrededor de la sexta semana, recibirá una de las recompensas más grandes en la hermosa aventura de ser padres: su bebé le regalará su genuina primera sonrisa. Sí !